Para cada día de estancia se revisan los 179 días anteriores. Junto con el día comprobado forman el periodo de 180 días, en el que normalmente no puede haber más de 90 días Schengen computables.
Un único cupo para todo Schengen
La regla de 90/180 días da a los 26 estados Schengen una sola bolsa compartida. España, Francia y Polonia consumen los mismos 90, y cambiar de país no cambia nada.
La regla de 90/180 días cuenta ambos extremos
El día de llegada y el de salida cuentan enteros. Del 1 al 5 son cinco días, no cuatro. Ese detalle explica la mayoría de los cálculos mal hechos.
La regla de 90/180 días se mueve con la fecha
En la regla de 90/180 días la ventana es móvil, no fija. Cada día miras 180 hacia atrás y sumas. Los días salen de la ventana al envejecer, y por eso el mismo viaje puede ir bien en marzo y dar problemas en enero.
Limitaciones importantes
Los visados nacionales de larga duración y los permisos de residencia quedan fuera de este recuento. Algunas nacionalidades tienen acuerdos bilaterales que cambian el cuadro. Si tienes permiso de un estado Schengen, pregunta antes de dar por hecho que te aplican los 90 días.
Contrasta con la calculadora oficial
La Comisión Europea publica una calculadora que aplica la regla igual que las autoridades fronterizas. Úsala para el viaje que vas a reservar, no para el que ya hiciste.
Qué debes comprobar
- Registra todas las entradas y salidas Schengen.
- Comprueba los días y entradas indicados en el visado.
- Considera por separado permisos y visados de larga duración.
- Verifica la lista actual de países Schengen.